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Martes, 18/10/11
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Misión: proteger el motor

Principales características técnicas de los anticongelantes/refrigerantes

Misión: proteger el motor

Los anticongelantes y refrigerantes tienen una vital importancia en la buena salud del motor. Tras jugar un papel clave evitando calentones en las fechas estivales que acabamos de pasar, ahora pasan a actuar disminuyendo el punto de congelación para evitar convertirse en hielo en las frías jornadas invernales. Veamos cuáles son las principales características que debe cumplir un líquido refrigerante y los principales tipos que podemos encontrar en el mercado.

Todos conocemos la función del líquido anticongelante/refrigerante pero no está de más que el echemos un vistazo al diccionario. El Diccionario de Automoción editado por Paraninfo define anticongelante como: solución química añadida al refrigerante (agua) para evitar que se congele; suele ser etilenglicol o agentes químicos anticorrosión.

La definición que da este mismo diccionario de refrigerante está muy en línea con la anterior: líquido formado por una mezcla de agua y anticongelante que circula a través del sistema de refrigeración distribuido por las partes calientes del motor cuyo objeto es eliminar el exceso térmico y evitar los perjuicios que se le asociarían.

Por tanto, los líquidos anticongelantes/refrigerantes cumplen ambas funciones, es decir, bajan la temperatura de congelación por debajo de los 0 grados y elevan la temperatura de ebullición por encima de los 100 grados.

Iada, uno de los principales proveedores de este mercado, recuerda que el agua es, a priori, el mejor refrigerante que existe dada su extraordinaria capacidad calorífica pero se tiene que tener en cuenta lo comentado anteriormente, hierve a los 100 grados y se congela por debajo de los 0 grados. Además, corroe los metales.

Teniendo en cuenta estos factores, se utiliza monoetilenglicol, también llamado MEG, que diluido en el agua, consigue disminuir el punto de congelación y aumentar el punto de ebullición. Según la proporción utilizada en la disolución, hablaremos de anticongelantes al 20%, 30%, 50%, etc.

Para resolver el problema de la corrosión, se usan inhibidores que protegen los componentes del circuito de refrigeración. En aras de dicha protección, el anticongelante debería sustituirse de forma periódica cada 20.000 o 30.000 kilómetros.

 

Características del líquido refrigerante

Las explica Iada en su página web www.iada.es. Son aquellos parámetros que permiten identificar la calidad del fluido. Estos parámetros están definidos en la norma UNE-26-361 y son los siguientes:

1/ Contenido en glicoles. Debe expresarse en % en peso.

2/ Densidad. Expresada en gr/cm2. Es un indicativo de la concentración del fluido refrigerante.

3/ pH. Este parámetro no tiene unidades. Se trata de un valor que debe estar controlado para asegurar una correcta protección a los metales de circuito de refrigeración.

4/ Reserva alcalina. Expresada en ml. HCI 0,1M. Indica la cantidad de inhibidores alcalinos presentes en el refrigerante. Su mayor o menor valor no es indicativo de la mayor o menor calidad del refrigerante ni de su mayor o menos durabilidad.

5/ Punto de congelación. Expresado en ºC. Para cada concentración de refrigerante existe un determinado punto de congelación con una variación del +/- 1ºC. Este valor va ligado al contenido en glicoles en peso.

6/ Corrosión a los metales. Expresado en mgr/cm2. Define la variación de peso sufrida por los distintos metales. Éstos son: cobre, soldadura, latón, acero, fundición o aluminio. Los valores máximos aceptados son: +/- 0,4 mgr/cm2 para todos los metales a excepción de la soldadura que es 0,6 mgr/cm2.

7/ Formación de espuma. Expresada en ml. y segundos. Indica el tiempo en que debe desaparecer la espuma formada. El máximo permitido es de 5 segundos y un volumen máximo de 50 ml.

8/ Cenizas. Expresado en %. Indicad el máximo de residuo permitido.

9/ Manchado de pinturas. No debe observarse ninguna decoloración.

10/ Contenido en cloruros. No debe haber precipitados.

11/ Ataque al caucho. No debe existir ataque.

12/ Estabilidad al almacenamiento. Lo exigido es mínimo un año en el envase original entre -18ºC y +50ºC.

Todos estos parámetros deben ser controlados siguiendo la norma correspondiente de la UNE.

 

Orgánicos vs. inorgánicos

En aras de obtener una mayor protección del motor, se están imponiendo en el mercado los anticongelantes orgánicos cuyas formulaciones incluyen aditivos orgánicos que mejoran la protección y previenen la corrosión del motor y de sus componentes, ya sean de aluminio o aleaciones y nuevos materiales (cerámica, plásticos, etc.).

Los fluidos de refrigeración de tecnología orgánica proporcionan otra importante ventaja: permiten alcanzar intervalos de cambio de hasta 60.000 kilómetros/año frente a los inorgánicos, que no superan los 30.000 kilómetros/año.

Conviene hacer una advertencia importante, no deben mezclarse refrigerantes orgánicos e inorgánicos.

Los refrigerantes orgánicos contienen inhibidores orgánicos basado en la tecnología de los carboxilicatos, especialmente eficaces en los ataques corrosivos de los metales ligeros como el aluminio y sus aleaciones, cada vez más presentes en los motores de última generación. Gracias a estos inhibidores, los anticongelantes orgánicos ofrecen un mayor rendimiento que los inorgánicos. Iada enumera las ventajas de los orgánicos frente a los inorgánicos:

1/ No se degradan. No se consumen cuando actúan por lo que una de sus virtudes son los mayores intervalos de sustitución.

2/ Son menos agresivos para el medio ambiente.

3/ No contienen nitratos, nitritos ni aminas.

4/ No contienen silicatos.

5/ No contienen boratos, benzoatos ni fostatos.

6/ Alteran menos la transmisión de calor. Al generar menos depósitos, mejora la transmisión térmica.

7/ Baja conductividad eléctrica.

8/ Mayor protección frente a la cavitación.

9/ Mejor protección contra la corrosión de los distintos metales o aleaciones que se pueden hallar en el circuito de refrigeración. Especialmente del aluminio. 

 

LA GAMA IADA DE ANTICONGELANTES-REFRIGERANTES

Iada es un fabricante de productos químicos de Vilobí del Penedès (Barcelona) cuya amplia cartera de productos abarca líquido de frenos y de servodirección, aceites de motor, de engranajes y valvulinas, hidráulicos y agrícolas, productos de mantenimiento y de limpieza, grasas, aditivos, etc. y, como no, líquidos anticongelante-refrigerante.

Su gama es amplia y cubre prácticamente todas las necesidades del parque de turismos y vehículo industrial. Así, propone variantes para circuito cerrado al 5, 10, 20 y 30% o un anticongelante concentrado universal cuya formulación con aditivos antiespumantes y anticalcáreos proporciona una gran protección contra la corrosión del motor, del radiador, de la bomba de agua y del circuito de refrigeración. La línea más destacada de su oferta, sin embargo, es la Glycogel Organic, anticongelantes orgánicos que se presentan en varias formulaciones: al 20, 30, 50% y concentrado. Además de una excelentes prestaciones (puntos de congelación de hasta -34ºC en el caso del Organic 50%), son de larga duración. La gama Iada se completa con dos variantes orgánicas para grandes motores de vehículo industrial, los Glyco-Truck Organic 50% y Glyco-Truck Organic concentrado.

 

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