Desengrasante

Martes, 28/09/10
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Todos a una (II)

IV Encuentro Motero de la Posventa. Segunda parte: La Ruta

Todos a una (II)

El pulmón de Catalunya: El Montseny

Este año nos planteamos una ruta ligeramente más larga que la del año anterior, pero sin llegar a ser un palizón, porque al final se trata de disfrutar, ¿no? Así que ciframos el número de kilómetros máximo en 300 y al final fueron "sólo" 285, que ya no son pocos... Saliendo de la Plaça Cerdà de Barcelona, enfilamos una serie de vías rápidas para alcanzar la C-17 que dejamos cuando llegamos a la altura de L'Ametlla del Vallès. A esa altura nos metimos hacia el interior del Vallès Oriental por una carretera mítica, la BP-1432 de Bigues i Riells, en la que este año se ha reprendido la subida en cuesta de Sant Feliu de Codines después de dos años de ausencia y con más de 31 ediciones a sus espaldas. Curvas cerradas y encadenadas, gran visibilidad, constante subida y un ritmo endemoniado... No está mal para desperezarse.

Pasado Sant Feliu, nos desviamos a la derecha en dirección a Centelles hasta que en Sant Quirze Safaja nos encontramos con un buen desayuno. Después, enfilamos de nuevo la carretera que pasa por la base de los Cingles de Bertí, la C-1413, cruzando Sant Martí de Centelles. Enseguida encontramos un pequeño tramo de la C-17 de nuevo para, llegados a Tona, desviarnos en dirección a Seva, el pueblo de Àlex Crivillé a la entrada del cual dan la bienvenida a nuestros moteros el taller que lleva el nombre del Campeón del Mundo de Motociclismo en 1999 y la estatua conmemorativa de la gesta. El tramo que queda ahora es uno de los míticos del Ralllye Catalunya Costa Brava/Daurada: el de Viladrau. Una carretera (BV-5303/GI-520) a caballo entre la provincia de Barcelona y Girona que se despliega entre árboles con curvas enlazadas, algunas muy enroscadas, y un asfalto excelente que invita a apurar frenadas...

Pasado Viladrau, enfilamos a la derecha la carretera (GIV-5201/BV-5114) hacia Santa Fe de Montseny y Campins. Espectaculares vistas y un asfalto un tanto tramposo con una subida demencial hacia el Coll de Sant Marçal y un descenso frenético entre una vegetación tan tupida que hace la noche sobre la carretera. Allí se deja notar la bajada del termómetro, llegando a tener algún momento de escalofrío... aunque podría ser debido también a las aceleraciones laterales...

Llegamos a Campins y casi cuando parece que ya dejamos tras de nosotros el Montseny nos volvemos a meter hacia dentro en dirección a La Costa del Montseny. Allí llegamos al momento menos tranquilo de la ruta, puesto que tomamos la pista asfaltada entre La Costa y Montseny en la que no se disfruta mucho ni del paisaje ni de la moto. Por suerte son apenas 3 km. ¡Ah! Y suerte que este tramo las chicas del Range se lo saltaron (por error, todo sea dicho); se ahorraron un mal trago por la estrechez del paso.

Subida hacia Collformic por la BV-5301 en una carretera ganada a la piedra y un paisaje de alta montaña que deleita los ojos y los neumáticos de las motos. Pasado el cuello, ya todo es bajada hasta el almuerzo en El Castell de El Brull, un pueblecito de postal cuya población ronda los 200 habitantes (demasiados parecen a juzgar por la calma y la dispersión de sus casas).

Después de la comida, enfilamos de nuevo hacia Seva y Tona, pero esta vez seguimos rectos hacia Collsuspina, otro tramo mítico del Costa Brava/Daurada, con una zona de abruptas curvas encadenadas en subida que pone en aprietos a las motos más grandotas y unas largas rectas en su parte final en las que alcanzamos velocidades que es mejor no publicar en ningún lado. Llegados a Moià por la N-141c, son casi las 19h y se va acabando la diversión. Empieza el final, dirigiéndonos al punto de partida por la C-59 hasta llegar a la Plaça Cerdà de Barcelona, con todo el tráfico típico de un viernes en nuestra contra...

 

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