Constructores
Viernes, 18/09/09
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Sarkozy se desmarca del descontento general por el plan de Magna para Opel y apoya a Merkel

A pesar del anuncio de Neelie Kroes de vigilar el proceso de venta para que no se politice, éste presenta profundas disensiones entre los países afectados

Sarkozy se desmarca del descontento general por el plan de Magna para Opel y apoya a Merkel

La reunión de Berlín para recabar los apoyos financieros (4.500 millones de euros) por parte de los países con plantas de producción Opel, para cumplir con lo requerido por parte del consorcio productor de componentes austríaco canadiense Magna y los rusos Sberbank, y cerrar el acuerdo de compra de la marca a General Motors, está trayendo una importante cola.

Tal como informa hoy EFE, recogido por los rotativos europeos, el presidente francés Nicolás Sarkozy apoyó ayer públicamente a la canciller alemana Merkel, alegando que hay que darle tiempo para que desarrolle su plan industrial, alegando que también él fue duramente criticado por proteccionista cuando lanzó su plan de apoyo al automóvil, siendo copiado a posteriori por los mismos que lanzaron sus críticas al ver los positivos resultados que obtuvo.

El consejero delegado de General Motors, Fritz Henderson, reconocía ayer en el Salón del Automóvil de Frankfurt, el IAA, que el proceso de venta ha sido muy largo, se ha visto cada vez más politizado y ha dañado la imagen de la marca entre los consumidores.

Miguel Sebastián criticaba ayer la venta a Magna ("Cuanto más conozco el plan de Magna menos me gusta", dijo), descontento que también alcanzaba a otros países como Bélgica y Reino Unido, ya que inicialmente prevé la supresión de 10.500 puestos de trabajo, cuestionando a la canciller por la presión para que los países afectados "paguen" la factura de los apoyos financieros necesarios para el cierre de la operación "sin ver el menú", por interés político (las elecciones alemanas se celebran el 27 de este mes), cuando otras opciones serían, en su opinión, más factibles: El plan inicial de Magna prevé una supresión de 1.700 puestos de trabajo en Figueruelas de los 7.500 totales, cuando el planteamiento de otro de los candidatos en la puja por la marca constructora, el fondo RHJ, suponía la supresión de 1.100.

Por su parte, la comisaria europea de la competencia, Neelie Kroes ha prometido estar vigilante de forma "objetiva y justa" ante el proceso de venta para que no se mezcle con asuntos políticos.

Si bien los cuatro acuerdos más importantes con Magna han sido ya negociados, por lo que sólo quedarían aspectos menores a tratar, entre ellos el compromiso por escrito de los trabajadores de Opel de que apoyan el concepto de ahorro, en España, los representantes de los sindicatos han anunciado conflictos caso de llevarse acabo el plan conocido y colaborar financieramente (el Gobierno de Aragón ha prometido un aval de 200 millones de Euros) con una empresa que no garantiza la viabilidad de Figueruelas, aunque se siga adelante con la producción del Meriva, así que parece que habrá que seguir el desarrollo futuro de los acontecimientos, que no parece que vayan a transcurrir con tranquilidad.

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