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Jueves, 15/12/11
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La llamada del desierto

Ha vuelto un nombre mítico a la gama de Iwata: Yamaha Ténéré

La llamada del desierto

Yamaha venía haciendo desde hace años la travesía del desierto sin disponer en su gama de auténticas trail polivalentes en mucho tiempo. La TDM 850 sobrevivía como único ejemplar asfáltico de la raza y las XT 660 X derivaban indefectiblemente hacia el mundo supermotard. La última Ténéré desapareció del catálogo de los tres diapasones hace algunos años y desde entonces el público de cierta edad reclamaba atención. Así que Yamaha no se anduvo por las ramas y decidió revivir el espíritu de África con una interpretación totalmente nueva del modelo original.

 

Espíritu trail

Basada en la XT X (de hecho, técnicamente la Ténéré se llama XT 660 F), movida por su infatigable motor monocilíndrico de 660 cm3 y 50 CV que tan buenos resultados ofrece allá donde se monta (en modelos propios o bajo alias Minarelli) y con una nueva estética angulosa y claramente inspirada en las motos de raids, la Ténéré actual guarda esa esencia irrenunciable de moto robusta, sencilla y fácil de manejar que busca y buscará siempre el comprador de trail. La incorporación del ABS en este modelo, algo que hoy en día empieza ya a ser imprescindible (pronto, además, por imperativo legal), le da un plus de seguridad en conducción por carretera muy interesante.

Yamaha ha sido muy fiel a las sensaciones tradicionales de una trail como las de antes. El tacto de suspensiones delanteras decididamente blando y de largo recorrido para facilitar la superación de obstáculos en conducción fuera pista es su tarjeta de presentación más inconfundible en comportamiento dinámico. Gracias al ancho manillar y a la posición de conducción muy natural, el dominio de la moto es siempre muy grande, sea en carreteras de montaña, en ciudad o en el campo, incluso rodando de pie sobre los estribos. Flaquea (como es normal) cuando circulamos por autopista a velocidades medias, con suaves flaneos provocados por la altura del centro de gravedad y la resistencia al viento lateral.

El motor es el que es. 50 CV dan para mucho sobre tierra, por ejemplo, pero cuando hay que ir con paquete o moverse rápido, este eterno monocilíndrico refrigerado por agua es voluntarioso pero no demasiado resolutivo, a no ser que busquemos par en bajos y que el régimen de giro suba rápido, gracias a su configuración mono. Eso sí, consigue unas cifras de consumo realmente bajas.

Nos podemos hacer con la nueva Yamaha Ténéré por 7.849 €, un precio muy razonable teniendo en cuenta la calidad general de la moto y la solvencia que nos ofrece en múltiples terrenos. Sin embargo, si queremos hacer rutas de medio y largo rango por carretera, especialmente si lo vamos a hacer en compañía, hay que mirarse con buenos ojos la opción de la nueva Super Ténéré con motor 1.200 bicilíndrico, transmisión por cardán y 110 CV de potencia (claro que casi duplica el precio de la Ténéré...).

 

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