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Martes, 02/02/10
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La clásica renegada

Con una larga horquilla y un asiento bajo, la Harley Davidson Dyna Wide Glide que hemos probado remite a la imagen de Peter Fonda y Dennis Hopper en Easy Rider

La clásica renegada

Una película (Easy Rider), dos actores (Peter Fonda y Dennis Hopper), una canción (Born to be wild, de Steppenwolf) y una moto: Harley Davidson. La leyenda está servida. Esa leyenda (la película se estrenó en 1969) revive hoy en la nueva Dyna Wide Glide, una moto auténtica que gusta de las líneas clásicas, hasta un punto retro, con un rasgo distintivo muy claro marcado por la larga horquilla delantera que soporta una alta y delgada rueda. La estampa es bellísima e indudablemente llamativa, puesto que la combinación ajustada de cromados y negros brillantes la pone en el camino de la elegancia. Acertadísimo el color granate de la unidad probada, por cierto.

El motor de esta nueva HD es el conocido bicilíndrico de 96 pulgadas cúbicas (1.584 cm3) con la tradicional transmisión secundaria por correa de caucho dentada, aunque en esta ocasión montada en el lado izquierdo de la moto. Gracias a la generosa cilindrada, el motor respira incluso a muy bajas vueltas y es capaz de recuperarse con energía aunque esté a punto de calarse... Eso sí, el tractoreo es antológico, e incluso en parado las vibraciones son capaces de desplazar la moto, aunque eso forma parte del ADN Harley Davidson, claro. No hay indicador de marcha en el tablero (que aún a pesar de ser la mínima expresión cuenta con indicador de nivel de combustible), pero sí tenemos un chivato que nos indica cuándo circulamos con la sexta velocidad engranada, por si tras horas de apacible rodaje por la Route 66 nos olvidamos de que hay que reducir de marcha para frenar...

La nueva Dyna Wide Glide es una moto excelente para los paseos a ritmo tranquilo, especialmente de a uno. El asiento para el paquete es bastante incómodo y la amortiguación de la rueda trasera, muy dura. Además, la posición de los asientos tan baja y sobre las suspensiones no permite filtrar demasiado las irregularidades del terreno, lo que pone difícil ir realmente cómodo en ella. El manillar alto obliga a una posición bastante erguida, con lo que se castiga bastante la parte baja de la espalda, en especial si el piso sobre el que circulamos no está en buen estado.

Debido a la configuración de la parte ciclo, con una rueda delantera tan delgada, la frenada es el claro punto débil de esta moto. Sobre pisos deslizantes (durante los días que la tuvimos en prueba no paró de llover...), hay que andarse con tiento al apretar la maneta del freno delantero, puesto que muy fácilmente perderemos adherencia y podríamos acabar en el suelo. De hecho, y aunque suene a contradicción, por suerte al freno delantero (de un solo disco y pistón) no le sobra nada de potencia, con lo que se apartan tentaciones de ahogar demasiado la maneta e incurrir en el bloqueo de la rueda... Compensa la frenada la rueda trasera, que gracias a contar con la mayor parte del peso de la moto y con la mayor banda de rodadura, permite apurar al frenar todo lo que no se puede confiar en la delantera.

La Dyna Wide Glide es una de las novedades más destacadas de la gama 2010 del fabricante de Milwaukee, junto con la Fat Boy Special, la CVO Fat Bob, la CVO Street Glide, la XR1200 X o la espectacular y diferente Forty Eight recién presentada. Podemos hacernos con una Dyna Wide Glide desde 15.900 € precio base, aunque a esta cifra podremos sumar prácticamente lo que queramos con la extensísima gama de accesorios del catálogo del constructor norteamericano. Uno de los accesorios más recomendables (aunque debería ser algo de serie a estas alturas) es el tapón del combustible cerrado con llave, puesto que la Wide Glide, como la mayoría de las Harley Davidson, confían demasiado en la bondad del prójimo... Y la envidia que generan estas motos es malísima.

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